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Más you tube

Más you tube

Sigo en esta etapa Youtúbica:

Este es un momento brutal de "Angels in America", una miniserie nada más y nada menos que con, entro otros, Emma Thompson, Meryl Streep y Al Pacino. Una joya que combina tragedia, fantasía, originalidad y sentido del humor, como se puede ver en estos seis minutos alucinantes, especialmente el final. En la escena, un ángel anuncia al protagonista, enfermo, que él es el profeta.

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Wise up (y 2)

Wise up (y 2)

¡Gracias You Tube!

 

Wise up

Wise up

Acabo de ver en vídeo "Los puentes de Madison" y para colmo encuentro este vídeo de una de mis canciones favoritas en You Tube. ¡Qué tarde llevo!

 

 

Toda una vida

Toda una vida

Que conste que he tardado tanto en publicar porque aquí los de blogia han tenido el blog pachucho unos cuantos días; bueno y también porque he estado liadillo y algo fiestero.

Bueno pues resulta que el inmundo periódico El (in)Mundo, tiene una sección sobre "gadgets" tecnológicos que me gusta. Ayer comentaron que un tal Gordon Bell ha guardado los momentos más importantes de los últimos ocho años de su vida –cada correo, cada web visitada, cada foto tomada, vídeos, voz…- con fines experimentales. No está todo, sólo lo más significativo, pero no ocupa mucho espacio: unos 150 GB. La experiencia de Bell demuestra que se podría condensar un año de vida en 18 GB si se elimina lo superfluo. 1,1 TB —que ya no parece una cantidad tan grande- sería suficiente para 60 años. Como la memoria cada vez resulta más económica, pronto podríamos ampliar esa cantidad para incluir no solo lo importante sino también las tonterías que nos pasan día a día. Cámaras de vídeo montadas en gafas, grabadoras de voz, archivo automático y permanente de mensajes recibidos y enviados o información consultada… son los ingredientes necesarios y ya los tenemos.

Así, cuando la tecnología acabe de perfeccionarse, quizás sería posible "visitar" momentos determinados de tu vida, los más intensos o incluso los más anodinos, volver a ver a personas que dejaron huella u otras que habías olvidado, recordar calles, casas, camas, etc. etc. Algo que, en parte, ya hacemos con las fotografías o los vídeos, pero que sería aquí muy distinto. No habría la "preparación" de la foto o del vídeo en un momento puntual, sería volver a ver y, en parte, a sentir cualquier momento de tu vida. No sé si es algo deseable, pero en cualquier caso es algo inquietante.

De la misma forma, se podría pensar en que quizás, si las leyes de protección de la intimidad no lo impideran, se podría ir a una "vidoteca" y llevarse la vida de algún personaje.

¿Cómo sería "ver" un día cualquiera de, por ejemplo, Colón, Marco Polo, Napoleón, James Dean, Marilyn Monroe o incluso tipejos como Hitler?.


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Terminología

Terminología

La terminología es muy importante y los políticos lo saben muy bien:

El departamento de Agricultura de Estados Unidos ha tomado la decisión de no llamar “hambrientos” a los norteamericanos que no tengan suficiente dinero para comer: ¿estómagos vacíos? ¿desnutrición?, eso no es hambre para el departamento de agricultura, es experimentar “seguridad alimentaria muy baja”.

Quizás haya una cierta base científica para este cambio digno de Orwell. El autor del informe anual sobre el acceso de los norteamericanos a los alimentos dijo al Washington Post que “hambre” no es un “término científico exacto para el fenómeno específico que mide el informe”. El término suave de “inseguridad alimentaria” se ha utilizado durante años para describir a las familias que tienen problemas para disponer de suficientes alimentos en la mesa, aunque hasta este año fueran divididas en dos grupos: familias con “inseguridad alimentaria sin hambre” y, para las que están en una situación más desesperada, familias con “inseguridad alimentaria con hambre”. Este último grupo ha sido renombrado como familias de “muy baja seguridad alimentaria”, refiriéndose a aquellos que “muestran múltiples indicadores de habitos de alimentación discontínuos e ingestión reducida de comida”; en otras palabras: los que tienen hambre.

Sea cual sea la intención, esta limpeza lingüística disminuye la vergüenza que genera el problema, su persistencia y su alcance. Que 11 millones de ciudadanos de Estados Unidos pasen ham... –ups, perdón, tengan habitos alimenticios discontínuos- es un bochorno nacional. En este grupo, el 96 % dice que reduce el tamaño de las comidas o se las salta porque no tiene suficiente dinero. El mismo porcentage dijo que su comida no les alcanzaba y no tenían suficiente dinero para comprar más.

Si George Orwell pudiese verlo estaría muy orgulloso de cómo los poderes públicos hacen lo posible para que su "Mundo Feliz" llegue a hacerse realidad, bueno, muy orgulloso o, probablemente, muy pero que muy espantado.

P.D. ¿Y qué decir de que en el, supuestamente, país más rico del mundo 11 millones de personas tengan una seguridad alimentaria muy baja o o tengan habitos alimenticios discontínuos o sigan una dieta perpetua no voluntaria, o como cojones decidan llamar al hambre?

 

 

Sobre músicos

Sobre músicos

Nunca me han interesado las entrevistas a músicos. Cuando tropiezo con ellas leyendo el periódico siempre me las salto. Lo que puedan contar sobre su música a mí no me ayuda a disfrutar más de ella. Lo que opine un pintor o un escultor sobre su obra, en ocasiones, hace que descubra cosas que yo no soy capaz de ver, pero la música me gusta o no me gusta cuando la escucho, lo que digan sobre ella no me ayuda.

Pero lo peor es la parte en que les preguntan por temas que nada tienen que ver con su música. Si son mínimamente inteligentes, como Alska o Buika, vale, pero porque esas personas me interesan no por el hecho de que sean músicos. Los chuletones que corta mi carnicero también me gustan mucho, pero lo que opine sobre cualquier cosa que no sean sus chuletones (los que corta, no los suyos) me importa tanto como lo que piense Madonna sobre la guerra de Chechenia.

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